Conseguir historias en las redes sociales
Trabajamos muy apretados de tiempo porque queríamos desarrollar el proyecto sobre el terreno y tener libertad total para que los lectores nos propusieran las historias que documentar, y la verdad, muchas veces nos ha faltado tener historias preparadas para publicar y no trabajar tan ajustados. Por ejemplo, en Hong Kong empezamos a documentar la historia de Josh el viernes y teníamos que publicarla el domingo. En la segunda temporada vamos a corregir, tenemos previsto uno o dos meses de preparación y grabación para no ir tan ahogados.
Generalmente llegamos al país o ciudad sin una entrevista atada o un intérprete, agotados después de documentar una historia la semana anterior, prácticamente nuestros días de descanso son para desplazamientos. Algunas veces, gracias a los lectores o amigos que nos envían algunas propuestas, tenemos alguna historia interesante y viajamos a un lugar para documentar una vida determinada, como la del vendedor de verduras Ding Tao o la tatuadora kalinga. Cuando no tenemos esa suerte, llegamos a la ciudad, buscamos la historia, y después nos las ingeniamos para conseguir a alguien que traduzca la entrevista, algo que no siempre es fácil. Por ejemplo, la intérprete de la historia del pescador Romeo fue la mujer del capitán a quien conocimos en la fiesta de Navidad de los pescadores.
La red social Couchsurfing nos ha ayudado mucho en nuestro proyecto. Nosotros le damos mucho uso porque hay una gran comunidad clasificada por ciudades que permite relacionarte rápidamente con la gente del sitio. Un requisito de esta red social es que los usuarios hagan una breve descripción de sí mismos; a qué se dedican, qué idiomas hablan y cuáles son sus intereses. A través de CS hemos encontrado posibles historias e intérpretes, y gente que nos ha ayudado alojándonos en su casa, como la china Yueyue o un indio que se llama Dharani, a quien estamos muy agradecidos porque nos alojó quince días en su casa de Shannghái, ya que además de estar trabajando somos mochileros debido a nuestro bajo presupuesto.
En otros trabajos Facebook y Twitter también han sido una ayuda. Por ejemplo, el año pasado, antes de empezar Buscando Historias, fuimos a Túnez a hacer un reportaje sobre el aniversario de la muerte de Mohamed Bouazizi para La Tercera de Chile. También trabajamos a contrarreloj porque nos dieron el encargo la misma semana que teníamos que ir a Sidi Bouzid a entrevistar a la familia y no teníamos ningún contacto en el país. Buscando información sobre la familia, encontramos en un pie de foto el nombre de un fotógrafo de Reuters, le agregamos a Facebook, y nos facilitó la dirección y teléfono. Como no hablamos árabe, nos acercamos a Casa Árabe de Madrid con el portátil para que algún trabajador hablara con ellos por Skype, pero nos faltaba un intérprete en Túnez.
En nuestro perfil de Twitter escribimos que buscábamos un intérprete, y una periodista nos puso en contacto con un tunecino a través de un tweet. Además, Aymen Abderrahmen es activista y un testimonio.
Las redes sociales ayudan a agilizar mucho el trabajo cuando tienes poco tiempo para documentar una historia o hacer un reportaje.






