Bolsillos llenos y miradas vacías
En la India la felicidad no va en función de las pertenencias y bienes que posee cada uno. Muchos indios viven el día a día en unas condiciones que en otros países llevarían a una gran decadencia moral. Aun así mantienen unos fuertes lazos comunitarios que les otorgan una gran estabilidad.
El individuo aislado, que tiende a ser el prototipo de las sociedades occidentales, es vista por los indios como un estadio de egoísmo y aislamiento. Son incapaces de comprender porqué comenzamos a trabajar a una edad temprana con el fin de salir de la red familiar o cómo invertimos nuestro tiempo trabajando con el fin de poder pagar una hipoteca que nos tenga asfixiados por unas cuantas décadas.
Si el día tiene 24 horas invertimos 8 en trabajar, 8 en dormir y las 8 que restan las dedicamos a las tareas del hogar y en atender a todos los requisitos que Occidente y el capitalismo nos presenta. Para el occidental tener un coche no es suficiente, debe conseguir tener el mejor, mientras que el indio se conforma con desplazarse y nada más. La sociedad del consumo fabrica productos de usar y tirar y no deja de convencernos de que todo tiene una fecha de caducidad. Lo anterior queda obsoleto, incluso si consideramos tan solo su diseño.
En la India, la familia es casi lo más importante porque funciona como un núcleo de autoayuda. Los occidentales con el paso del tiempo acabamos por sentirnos solos. Apenas tenemos tiempo para crear y formar una familia, y quien la tiene, se encuentra inmerso cada vez en más problemas. El número de divorcios no deja de crecer y las familias separadas por trabajo no dejan de aumentar.
Quizá hemos dejado de valorar la esencia de las cosas y eso nos impide cada vez más sonreír. Pero no hay que olvidar que quien cambia la felicidad por dinero, no podrá cambiar el dinero por la felicidad.







¿Quizá hemos dejado de valorar la esencia de las cosas? Creo que es más que evidente. Hace tiempo! La sociedad consumista nos “obliga” a ser sus “esclavos” y solo los más lúcidos y valientes logran “escapar” de esos valores que nos “impone”.No obstante, aun reconociendo que la sociedad india tiene unos valores más solidarios que los nuestros, creo que ni de lejos es perfecta. Nunca entendí como los ricos sortean a los mendigos en plena calle sin inmutarse, y no dudo que también gastan su dinero en comprar esa supuesta felicidad. Al fin y al cabo es lo que aprenden de Bollywood.. ¿No será que el hombre es egoista por naturaleza?There is no wealth but life!
Por supuesto. Por desgracia, David, no existe una sociedad perfecta. Ni la nuestra, la India, ni ninguna otra cultura ajena, o por lo menos conocida.Los ricos de la India, tal como dices, andan a sus anchas por el país aprovechándose de las ventajas que les ofrece su sistema de castas. Cuando escribí este artículo, y al hablar de la sociedad india, me refería más bien a la clase popular; a toda aquella que te recibe con una sonrisa y te ofrece absolutamente todo a cambio de nada. La clase alta de la India mira más a Occidente que hacia su propio país. Bollywood lo demuestra. Mientras en la calle las mujeres indias llevan saris de 3 o 4 metros, en las películas aparecen con tacones y minifalda. Esta imagen es completamente errónea y únicamente se da en los clubes nocturnos de alto standing, donde las copas, además, ya de entrada tienen el mismo precio que en Occidente. La clase adinerada, sin duda, vive en un mundo ilusorio que se aleja de la situación que atraviesa la India.En cuanto a tu pregunta, tal vez retórica, de si el hombre es egoísta por naturaleza… la respuesta es un tanto ambigua. A todos nos sobra muchas cosas, pero también somos nosotros quienes decidimos qué nos sobra…
Entiendo a lo que te refieres, he visitado este país, aunque en mi opinión no siempre intentan darte todo a cambio de nada (ver “me han timado”). No obstante, cuando te regalan esa sonrisa sin esperar nada a cambio y reflexionas un poco, cierto, te das cuenta de que algo no funciona en nuestra sociedad, donde hay gente tan pobre que solo tiene dinero..Afortunadamente, esto no solo puedes “aprenderlo” en India (a menudo se lleva la exclusividad), sino en la mayoría de países más “pobres” del planeta..
El gran problema de Occidente es que nos han inculcado ser materialistas e insaciables. Nacemos y crecemos con ello.Me gusta la cita de “hay gente tan pobre que sólo tiene dinero” ;)
Nos hemos vuelto seres individualistas. Mi problema es mio y que cada uno se apañe como pueda sin pensar en los demás.
Creo que la culpa de esto la tiene la sociedad de consumo en la que vivimos. En la que si no tienes no vales.
Gran entrada.
Los puntos que resaltas, son, en mi opinión, muchas de las grandes enseñanzas que el mal llamado tercer mundo tiene que darnos.
Conocer de primera mano otras culturas me ha hecho reafirmar mi teoría de que la crisis económica actual está sustentada por una colosal falta de valores. Otro tantos países, en constante crisis, carecen totalmente de la felicidad reinante en Occidente.
Un saludo y ¡a seguir así!
Completamente de acuerdo, tenemos que empezar a cambiar el “yo tengo” por “yo soy”
Un abrazo